sábado, 10 de agosto de 2019

DOMINGO IX DESPUÉS DE PENTECOSTÉS


IX DOMINGO DESPUES DE PENTECOSTÉS

II clase, verde

Gloria, Credo y Prefacio de la Santísima Trinidad

PROEMIO

La liturgia de hoy insiste en los terribles castigos que están reservados para los que hubieren renegado de Cristo.

Todos ellos perecerán y ninguno entrará en el reino; al revés de sus fieles y leales servidores, los cuales le seguirán algún día imitando su gloriosa Ascensión a los cielos. A poner aún más de relieve este ideal contribuye la lectura del Breviario, al hablarnos del gran profeta Elías. De él, dice S. Agustín, es figura de nuestro Señor y Salvador, porque, como Él, sufrió también persecución por la justicia (2º Noct.) y luego subió en triunfo por los aires.

Este triunfo de Elías y de Jesús será también nuestro si es que no tentamos a Cristo, o sea, si evitamos la idolatría, la impureza y la murmuración (Ep.) siendo fieles a la gracia.

Bien se ve por toda la trama compleja de la vida de Elías y Eliseo, que Dios protege al justo, y se sacrifica por Él en los altares (Sec.), y hasta le da a comer su propia carne y a beber su propia sangre (Com.) para que, unido siempre a Él con apretado lazo (Posc.), pueda guardar fielmente los divinos mandamientos, que son más dulces que la misma miel (Ofert.). Porque Dios es fiel, y no permite que el demonio nos tiente más de lo que nuestras fuerzas consienten, y aun si somos tentados, es para que saquemos provecho espiritual de la tentación, y ganemos una victoria (Ep.). Pero la justicia divina, no contenta con proteger al justo Y premiar su fidelidad, castiga a sus perseguidores que obran la maldad.

Lo vemos de un modo palmario en la vida de Elías y en la de Jesús. Y no sólo recae la ira de Dios sobre los individuos pecadores, sino también sobre las ciudades y las naciones. Terrible escarmiento fue la ruina de Jerusalén predicha por el Señor (Ev.), el cual derramó por ella lágrimas tan amargas. aunque en vano, pues no se convirtió. «Veintitrés mil Hebreos perecieron en un mismo día a causa de su impureza, y muchos también fueron muertos por el Ángel exterminador por haber murmurado. (Ep.)

Todo esto, añade el Apóstol, estaba escrito para nuestro escarmiento (Ep.). Más de un millón de Judíos pereció en el saqueo de Jerusalén por Tito (año 70), todo ello por no haber admitido a Cristo. El fuego vendrá finalmente a vengar los ultrajes cometidos por los hombres contra su Dios, el cual expulsará a los malos de su templo, del cielo, no a latigazos, sino con aquel látigo harto más doloroso de su palabra que atronará cuando diga: ¡Id, malditos, al fuego eterno! (Ev.). Si estamos de pie, procuremos no caer (Ep.), guardando los mandamientos del Señor, que son más dulces que la miel, y alegran los corazones (Ofert.).
...

Consideradas atentamente las enseñanzas que se desprenden de la Liturgia de esta Dominica, podemos deducir la importantísima verdad de que las desgracias y los castigos con los que el Altísimo aflige a los pueblos proviene de la inobservancia de la ley santa de Dios.

Por eso la Epístola nos recuerda las calamidades sufridas por los israelitas cuando se apartaban del cumplimiento de los preceptos divinos. Para que no imitemos su conducta, nos advierte el Apóstol que esto ha sido escrito para nuestra corrección. En el Evangelio, el Salvador nos hace un retrato vivo e interesante de las desgracias espantosas de Jerusalén y de toda la nación judía, y esto en castigo de su impía obstinación en no querer reconocer al Mesías.

El Introito tiene mucha relación con la Epístola y el Evangelio, y al mismo tiempo tiende a inspirarnos una confianza ilimitada en la misericordia de Dios, aún reconociendo nuestra ingratitud. (1)


TEXTOS DE LA MISA



Introito. Salm 53.6-7.3 .- Dios viene en mi ayuda, y el Señor es el sostén de mi vida; haz recaer los males sobre mis enemigos; en tu fidelidad, extermínalos, ¡oh Señor y protector mío!  Salmo. Sálvame, ¡oh Diosl, por tu nombre, y hazme justicia con tu poder. V/. Gloria.

Colecta.-  

Ábranse, Señor, los oídos de tu misericordia a las súplicas de los que te imploran; y, para que les concedas lo que desean, haz que pidan lo que te es grato conceder. Por nuestro Señor.

Epístola. 1 Cor. 10.6-13. - 

Hermanos: No deseemos cosas malas, como desearon los hebreos en el desierto. Ni adoréis los ídolos como algunos de ellos, según está escrito: «Sentóse el pueblo a comer y a beber, y luego se levantaron a retozar”. Ni forniquemos como algunos de ellos fornicaron, y murieron veintitrés mil en un  día. Ni tentemos al Señor, como hicieron algunos de ellos, y perecieron mordidos de las serpientes. Ni murmuréis como algunos de ellos murmuraron, Y fueron muertos por el ángel exterminador. Todas  estas cosas que les acontecían eran figuras de lo venidero, y están escritas para escarmiento de nosotros, que hemos venido al fin de los siglos. Y así, el que piensa estar firme, cuide no caiga. No os vengan sino tentaciones humanas superables; pero fiel es Dios, que no permitirá seáis tentados sobre vuestras fuerzas, antes con la tentación os dará los medios que os permitan no sucumbir.

Gradual. Salm. 8.2.- Señor, Señor nuestro, ¡Cuán admirable es tu nombre en toda la tierra! V/. Tu magnificencia rebasa la altura de los cielos.

Aleluya. Salm. 58.2.- Aleluya, aleluya. V/. Líbrame, Dios mío, de enemigos; líbrame de los que se levantan contra mi. Aleluya.

Evangelio. Luc. 19.41-47.-.

En aquel tiempo: Al llegar Jesús cerca de Jerusalén mirando a la ciudad, lloró sobre ella, diciendo: ¡Ah, sí conocieses también tú, en este día, el mensaje de la paz! Mas ahora está oculto a tus ojos. Sí, vendrán días sobre ti, en que te circunvalaran tus enemigos y te rodearán y te estrecharán por todas partes, y te arrasarán con tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por no haber conocido el tiempo en que Dios te ha visitado. Y habiendo entrado en el templo comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban en él, diciéndoles: Escrito está: ¡Mi casa es casa de oración; Y vosotros la tenéis convertida en cueva de ladrones! y enseñaba todos los días en el templo. CREDO.

Ofertorio. Salm. 18.9-12.- Los preceptos del Señor son rectos y alegran el corazón; son más dulces que la miel, que la miel de panales. Y tu siervo los guarda.

Secreta.-  Señor, te pedimos nos concedas el que frecuentemos dignamente estos misterios; pues cuantas veces se celebra este sacrificio, otras tantas se renueva la obra de nuestra redención. Por nuestro Señor.

Prefacio de la Santísima Trinidad.- En  verdad es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, que con tu unigénito Hijo y con el Espíritu Santo eres un solo Dios; un solo Señor, no en la individualidad de una sola persona, sino, en la trinidad de una sola sustancia. Por lo cual, cuanto nos has revelado de tu gloria, lo creemos también de tu Hijo y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De suerte, que confesando una verdadera y eterna Divinidad, adoramos la propiedad en las personas, la unidad en la esencia, y la igualdad en la majestad, la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar a diario, diciendo a una voz. Santo...

Comunión. Juan. 6.57.- El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mi y yo en  él , dice el Señor.

Poscomunión.- Te suplicamos, Señor que la recepción de tu sacramento nos limpie de nuestros pecados y nos de la unidad. Por nuestro Señor.




http://www.rosarychurch.net/latin/pent09.html



COMENTARIO

Como habitualmente, reproducimos el comentario del Padre Castellani, luego haremos algunas consideraciones sobre asuntos que consideramos importantes en el Evangelio de hoy.



COMENTARIO DEL PADRE CASTELLANI (2)



DOMINGO NOVENO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS [Lc 19, 41-47] Jn 2, 13-25

 El evangelio que se lee hoy (Lc XIX, 41) contiene juntamente la profecía de la Ruina de Jerusalén y la segunda “limpieza” del Templo. Se puede decir pues que contiene la relación de Cristo con su Patria y con su Religión. Acerca de su patria lloró sobre ella. Acerca de su religión, la llamó espectacularmente “Caverna de ladrones”. Eso se lee hoy día de San Ignacio4 . Vaya un sermón. Parece comunismo. Lucas pone este episodio como una especie de bisagra o gozne de la última estadía de Cristo en Jerusalén en la misma semana de su muerte, el Domingo de Ramos. Antes de él, está el ingreso triunfal en Jerusalén; después de él, la violenta controversia con los judíos acerca de su autoridad; su repetida afirmación de que Él es el Mesías; la trampa para hacerlo aparecer como rebelde al César o bien como mal patriota; la condenación clara y definitiva de la Sinagoga con la parábola de los Vinateros Homicidas y la Higuera Estéril; la decisión definitiva de darle la muerte y el pacto de la Sinagoga con Judas; y finalmente la profecía parusíaca acerca de la Ruina y Cautiverio de Salen: apokalypsis sinóptico, que está Inextenso en Mateo XXIV. Toda estas perícopas están ahiladas por una clara lógica interna: Cristo terminaba su misión con una decisión terminante y una energía rayana en la violencia; del otro lado ya no hay más preocupación que la del modo de darle muerte. San Jerónimo dice que este arreo de los mercantes del Templo (volteo de cátedras y sillas, arreo de bueyes y ovejas, desparramo de monedas, retiro de tórtolas y palomas, y el airado debate que siguió), esta segunda “limpieza” del Templo, como la llaman los Santos Padres, fue el milagro más grande que hizo Cristo... Opinión andaluza de mi patrono personal y patrono de Santa Fe, que me gusta bastante: ciertamente fue el milagro que más le costó y pagó más caro. Y este último gesto activo de Jesús –después viene la Pasión– resume toda su misión y su empresa como profeta, que fue luchar contra el fariseísmo; por eso justamente este gesto se repite casi igual al principio y al fin de su vida pública: apenas llegó a Jerusalén después del bautismo de Juan y el Milagro de Caná; y tres años después, al cerrar su vida pública con la última Pascua, se fue derechito al Templo, se hizo un látigo de cuerdas, e hizo desalojar el atrio a todos los mercachifles, sacerdotes o no sacerdotes. Dice el judío Flavio Josefo que los sacerdotes no tenían la culpa, ellos se limitaban a “alquilar” el atrio a los usureros. No está mal la excusa; Flavio Josefo es de gran actualidad. El párroco hace un sermón el 25 de mayo donde dice que el patriotismo es una virtud; yo no voy a contradecir al párroco. El párroco funda su dicho en que Cristo lloró sobre Jerusalén, lo cual prueba que amaba a su patria. ¿La amaba todavía? ¿O la compadecía solamente? Difícil amar esa gran porquería en que se había convertido el Estado Israelita bajo la dirección del hipócrita Caifás, el payaso Herodes y el poder efectivo de una potencia extranjera. No se puede amar sino lo hermoso; y eso no era hermoso. Era una porquería que provocaba en Cristo una indignación parecida al vómito; y un horror como el que se tiene al verdugo. Todo eso era hermoso, frondoso y pomposo solamente por afuera, como la higuera estéril. Todo eso había acabado su función en el mundo y debía secarse irremisiblemente, maldecido por Dios. El párroco no dice que “todo patriotismo es una virtud”... Por suerte, porque si lo dijera, habría que contradecirlo. El patriotismo puede ser una virtud y puede también no serlo. El chovinismo o patrioterismo es un vicio. Y hay casos en que el patriotismo se vuelve imposible, y se reduce a la “compasión”. Un hijo no puede amar a su madre degradada, si no es compadeciéndola. Se puede calcular que hoy día más de la mitad de la población total del globo no ama a su patria o la ama en falso; abriendo bien los ojos se ve claramente eso; o pelándose los ojos, como dice el inglés. Por ejemplo, en Italia, el país que tiene más clero en el mundo y es tenido por el más católico, hay 7. millones de adultos inscriptos al Partido Comunista; el cual profesa que el patriotismo es un “prejuicio burgués”; 7 millones de “inscriptos” que hay que multiplicar por 4 para colegir el número aproximado de los que no tienen tal “prejuicio burgués”, inscriptos y no inscriptos. El patriotismo tal como hoy lo entendemos (adhesión apasionada a un Estado nacional llevada a un límite casi religioso) es una vivencia relativamente reciente; se puede decir que Juana de Arco en el siglo XIII lo formuló, en el siglo XVI se hizo común; y después de la Revolución Francesa, universal y oficialmente “obligatorio”. Pero ese afecto no es unívoco, y puede darse en cinco estados muy diferentes; a saber: 1. Patriotismo instintivo. 2. Patriotismo vicioso. 3. Patriotismo anulado. 4. Patriotismo virtuoso primero. 5. Patriotismo virtuoso segundo. El patriotismo instintivo, que es el núcleo o raíz de todos los otros, es el apego a las imágenes que nos son familiares y que han tejido desde la infancia nuestra vida afectiva; el cual en los animales se llama querencia, engendra la añoranza y es natural en el hombre, si algotro no lo impide: es natural, no es ni bueno ni malo en sí mismo. Lo instintivo en el hombre es indeterminado y puede volverse moralmente bueno o malo, según se ordene o no se ordene por la razón. Los instintos son premorales. No ordenado por la razón, este apego natural se vuelve vicioso; deviene esa infatuación un poco ridícula por la cual el patriotero exalta a su país en forma vana por encima de todo, para despreciar a los demás países, y tenerse él mismo por una gran cosa por el mérito de haber nacido casualmente en tal lugar de la tierra y no en otro; y otras macanas por el estilo que pueden degenerar en la idolatría del ultra-nacionalismo. Hoy día hay varios filósofos morales que se desatan contra el nacionalismo pintándolo como un crimen; el principal de todos, Aldous Huxley, se refieren en realidad a este patriotismo vicioso de que hablo, que los franceses llaman chauvinismo, los ingleses jingoísmo y los alemanes chauvinisieren, uebertriebene Patriotismus y Vaterlandprablerei, o sea patriotismo exagerado; el cual en su forma extrema, no tiene nombre todavía, aunque ya existe. “Nacionalismo” lo llama Huxley, con mal nombre; y con gran alegría de los liberales argentinos, que nos anatematizan así a los pobres nacionalistas católicos argentinos. Así como puede ser exagerado, el patriotismo instintivo puede ser cohibido o inhibido por una pasión contraria; que es lo que pasa con estos comunistas y socialistas. “soy ciudadano del mundo”, dice Álvaro Yunque, y otros muchos. Si los embarcaran a todos en un carguero y los descargaran en la isla de Sumatra –la cual pertenece al mundo– al poco tiempo la mayoría tendría una añoranza o morriña mortal de los cafés de la calle Corrientes, el castellano les parecería la lengua más hermosa del mundo, y se pondrían a llorar si vieran un “trapo” azul y blanco. El patriotismo es virtud cuando ese apego natural a lo propio entra en los ámbitos de la razón; y es una virtud moral perteneciente al cuarto mandamiento, cuando se ama a la patria por ser patria o paterna; y es una virtud teológica que ingresa en el primer mandamiento cuando además se ama a la patria por ser una cosa de Dios; y así tenemos el patriotismo común y el patriotismo heroico, que poquísimos poseen hoy día. Así siempre se puede amar a la patria, por fea, sucia y enferma que ande; y así amó Cristo a su nación, que era “una cosa de Dios a literalmente, y por propia culpa estaba por dejar de serlo; de modo que su amor era compasión; y así la obra de ese amor fue conminación y consejo, antes que fuera demasiado tarde: no le dijo requiebros sino amenazas, desde el bordo abrupto que domina por el Norte la ciudad de Jerusalén. Y lloró sobre ella. Hoy día el régimen capitalista y el Estado totalitario (la tiranía, digamos su antiguo nombre) han vuelto muy difícil si no imposible el amor a la patria. Hemos dicho que solamente se pueden amar las cosas lindas; y si yo soy proletario –como de hecho lo soy– sé perfectamente que todas las cosas lindas que tiene este país o cualquier otro no son para mí de ninguna manera, ni siquiera remota. Entonces, por más cosas lindas que vea, no producirán admiración o atracción en mí sino más y más resentimiento, a no ser que un gran amor a Dios me sobreponga a estos afectos naturales. Si religiosidad no hay, entonces es natural que se produzca el Himno del Proletario, que dice así, si mal no recuerdo: Vosotros lo tenéis todo Nosotros no tenemos nada Por causa de vuestra ruindad. ¡Afuera el falso buen modo Y la caricia interesada! ¡No busquéis nuestra amistad! “La injusticia multiplicada destruirá la convivencia”, dijo Jesucristo; y la convivencia es el grado más bajo y el fundamento de la amistad social; el grado que constituye esencialmente las patrias. Si los sujetos que viven en un mismo campo de concentración geográfica se odian cordialmente unos a otros, no se puede decir que allí exista patria; porque “si no amas a tu prójimo, al que ves ¿cómo amarás a la patria a la cual no ves?”. En amor al prójimo se resuelve prácticamente el amor a la patria; y si no es amor al prójimo, nada es. Esto más o menos dijo el párroco el 25 de Mayo; y yo, viendo que no había absolutamente nada más que decir, no dije nada; y por otra razón además no dije nada, porque me pasé todo el tiempo del sermón durmiendo, que Dios me perdone. “¡Jerusalén, Jerusalén, que persigues a los profetas y trucidas a los que te son enviados! Yo he querido reunir a tus hijos como la gallina reúne a los pollitos bajo sus alas, y tú lo has impedido. ¡Si conocieses por lo menos ahora, en este día tuyo, el último para ti, dónde está la paz tuya! Porque vendrán otros días contra ti, y te cercarán tus enemigos con cerco, y te acorralarán, y te apretarán por todas partes; y postrarán por tierra a ti y a tus hijos y a todos cuantos están en ti; y no dejarán en ti piedra sobre piedra; a causa de que no supiste conocer el día de tu visitación”. Hasta acá Castellani



Notas propias de Castellani:

3) No hablo de este libro, que de hecho se ha publicado, porque no cumple que yo diga que está bien escrito. Pero si ustedes prefieren la opinión del P. Furlong a la mía, digamos que “no hay regla sin excepción”.

4) El año 1955 la Domínica Nona cayó el 31 de julio


ALGUNOS TEMAS ACTUALES VINCULADOS CON EL EVANGELIO DE HOY:

LA GRACIA DESPRECIADA, EL ABUSO DE LA MISERICORDIA Y EL CASTIGO

Reproducimos para empezar, el comentario de la Palabra de Dios de Adoración y Liberación del ciclo pasado (3)

Hoy en día -pero ya a partir del Discurso de Apertura de Juan XXIII del IICV-  se ha degradado, por parte de la iglesia del nuevo paradigma bergogliano, el concepto de Misericordia; se lo ha convertido en aprobación, convalidación, bendición, por parte de Dios, del pecado, la miseria, la impenitencia, la perversidad, el Mal a fin de cuentas.
Pero la Palabra es clara, al igual que 1962 años de Tradición que la vivió y Magisterio que la interpretó: El desprecio de la Gracia y la desobediencia rebelde atraen y merecen  el castigo de Dios.

Lo vemos claramente en la Epístola: después de todos los prodigios que vio el pueblo de Israel, en el desierto igual despreciaron los dones de Dios y fornicaron: 23000 murieron en un día. No tentemos a Dios! advierte seriamente San Pablo.

Lo mismo en el Evangelio. Jerusalén despreció al Mesías y lo mató miserablemente: el Castigo se acerca y es profetizado por Jesús. Destrucción y muerte con imágenes fuertes. El Enemigo estrellará a tus hijos delante de tí. Esto sucedió literalmente en la historia.

Lenguaje apocalíptico, dirá el maligno progremodernista, en su luciferino arte de aguar, de vaciar, de licuar la Palabra de Dios.

Ese concepto le alcanza para evadirse de la claridad meridiana de la Palabra.

Pero al que quita algo de la Palabra, el Señor le quitará su lugar del Libro de la Vida dice seriamente el Apocalipsis. A lo cual el cretino progremodernista también contestará sonriente: Lenguaje apocalíptico….es todo símbolo de hombres perseguidos, neuróticos, out systems, brutos que se oponían sin motivo al Poder del Mundo. Nosotros somos mas astutos, inteligentes, civilizados, aggiornados, updateados y upgradeados; nosotros pactamos con el Poder del Mundo: esto es a la vez astucia y misericordia cristianas.

Pero se enterarán de la gravedad de las advertencias apocalípticas y de la seriedad de su lenguaje cuando desciendan al Lago de Fuego, entre llanto y rechinar de dientes.



DIOS CASTIGA

Una de las deturpaciones mas alevosas de Dios cundió en la Iglesia sobre todo en el post concilio, aunque ya se venía destilando de tiempo antes por teólogos modernistas. El Dios que no castiga.

Primero, se le tomó terror al término “castigo”, cuando la Escritura lo usa sin rubor, con naturalidad; la Tradición y vida y obra de los Santos y Doctores de la Iglesia y el Magisterio de siempre lo mismo. Jesús mismo usa varias veces el concepto y no precisamente con dulzura ecuménica.

Tanto el Antiguo Testamento, como Cristo y los Apóstoles saben perfectamente que Dios castiga. Luego lo saben los Santos Padres, los Doctores de la Iglesia de siempre, los Papas, los Santos….

Digamos de una, que el Dios que no castiga, no tiene asidero ni en las fuentes de la Revelación ni en el Magisterio. Incluso hasta los Papas conciliares han reconocido que Dios castiga.

Si Dios no castiga, se equivocó todo el Antiguo Testamento, se equivocó Cristo, los Apóstoles, la Tradición, los Santos, los Doctores de la Iglesia, el Magisterio, y hasta se equivocaron, si -increíble- hasta los Papas conciliares en esto.

Es decir, un disparate absoluto sin base ninguna es la afirmación de que Dios no castiga.

No vamos a hacer nosotros una compilación de citas y referencias explicadas dejando en claro que Dios castiga, porque otros ya lo han hecho.

Acá dejamos varios links que están vinculados con una discusión que hubo en los últimos tiempos entre apologistas católicos de distinta perspectiva…

En estos links hay profusión de referencias escriturales, tradicionales y magisteriales probando que Dios castiga, y fragmentos de la discusión de marras.

Estas citas que hacemos se remiten únicamente a nuestro tema: dejar en claro  lo que la Iglesia siempre supo y sabe: que Dios castiga; no implica que estemos de acuerdo en todas las posiciones sobre distintos temas del apologeta en cuestión, que deja manifiesto de manera incontestable,  en este caso, lo que la Escritura, la Tradición y el Magisterio saben y siempre supieron: que Dios castiga.

http://www.infocatolica.com/blog/apologeticamundo.php/1404050617-idios-castiga-o-no-castiga



El problema es que la deletérea teología progremodernista sabe lo contrario; pero los modernistas siempre saben las cosas al revés: saben la mentira y el error.

Desde ya digamos que el concebir un dios que no castiga, deforma en tal manera la concepción de Dios y de la Fe, que la falsea completamente, poniendo en peligro la salvación porque lleva a una idea de Dios y la soteriología, que es ficticia, mendaz, ilusoria; lleva inexorablemente al pecado de presunción.

Recordemos nada mas para terminar los escritos de San Alfonso María de Ligorio sobre la presunción y el abuso de la misericordia….la seriedad con que el Santo Doctor alertaba contra la gran pérdida de almas que producía el pecado de presunción, el abuso de la misericordia de Dios, cuando se cree que no castiga lo suficiente, o no castiga.

Hoy en día, la iglesia neoparadigmática de Francisco ha hecho de  una falsa misericordia, un caballo de batalla demagógico. Un Dios que no condena y no castiga, un infierno vacío, un cielo completo con toda la humanidad, o incluso la aniquilación de las almas de los perdidos…aboliendo el castigo eterno…Una caterva de disparates nunca oídos de la boca de un Papa…

Mencionemos finalmente, esa falsa misericordia que recorre transversalmente documentos como AL, donde indirectamente se ignora la Gracia de Dios y su poder para capacitar al hombre para cumplir su Ley. Ley que debe ser cumplida por todos sin excepción y por cada uno sin excepciones en su contenido. La gradualidad de la ley no está aceptada en la Iglesia.  En dicho documento, mas allá de atribuir a la conciencia individual la capacidad de ser el último ámbito de decisión sobre el bien y el mal moral (subjetivismo), se afirma que Dios se conforma con el pecado mortal objetivo de los bautizados, porque presuntamente en ciertas situaciones que son casi masivas, digamos, y no excepcionales, no pueden hacer otra cosa…También se pretende, vale la pena remarcar, que lo que era pecado mortal hace 40 años para Juan Pablo II, para Francisco no lo es…

Cambia, todo cambia, canta una canción de la Negra Sosa…

Pero eso es una canción y progremodernismo: Dios, la Verdad de Dios y su Ley son Inmutables. Cristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos de los siglos…

Es decir, no se cree mas en la Gracia de Dios. Recordemos que la moral de situación no es católica.





LA SITUACIÓN DE LOS JUDÍOS, LA TERGIVERSACIÓN DE LA VERDAD EN EL PERÍODO CONCILIAR. UNA FALSA MISERICORDIA

El Ecumenismo falso e irenista es una aberración que recorrió transversalmente no solo la praxis del post concilio, sino ambiguamente insinuado en ciertos textos como Nostra Aetae y Lumen Gentium. En este último se afirma que la Iglesia de Cristo subsiste en la Iglesia Católica; ya no es la Iglesia Católica; esta ambigüedad ya permite que se entienda que cismáticos y herejes también forman parte de la Iglesia..

Sobre el tema de los judíos, y también los musulmanes, luego este irenismo utópico, incluso subió al Catecismo de la Iglesia Católica, donde en el número 841 y anteriores, se hace la inverosímil afirmación de que los judíos y musulmanes adoran el mismo Dios que nosotros los católicos. Algo que no es ya un insulto al mas elemental sensus fidei y la Fe y la Doctrina, sino a la lógica  y el sentido común. Es un insulto a la inteligencia y a la verdad histórica.

Los judíos han rechazado al Mesías; lo han matado y no se han arrepentido de su Deicidio; siguen muchos con su religión precristiana -los que no son ateos o profesan o viven…otras creencias….No han aceptado a Cristo, condición sine qua non para salvarse. La Fe es necesaria para hacernos agradables a Dios.

El que crea y se bautice se salvará, el que no crea se condenará….

Quienes son mi madre y mis hermanos? Todo aquel que hace la voluntad de mi Padre es mi hermano, hermana y madre…

(Eso es antiguo, dirá sonriente un estúpido y dañino modernista…..Si, el Infierno también tiene cierta antigüedad…la estulticia también es muy antigua…)

Los judíos hicieron el mas aberrante rechazo de la voluntad de Dios que podían hacer: mataron al Hijo de Dios.

Ergo: nunca, nunca, nunca, pueden ser Hermanos de los que aceptamos a Cristo.

La condición de enemigos de Dios y del cristianismo es sabida por toda la Tradición de la Iglesia y el Magisterio, hasta 1962, año en que empieza un extraño cambio, no en los judíos, sino en el Magisterio y la actitud de la Iglesia…por lo menos de la alta jerarquía conciliar.

Quien me rechaza a Mí, rechaza al que me envió..

Aclara meridianamente el Señor para que no queden dudas. Quien lo rechaza a Él, rechaza al Padre, y por ende a la Trinidad.

Judíos y mahometanos rechazan a Cristo. Ergo, rechazan a Dios; al verdadero Dios. Esto además de lógica elemental pura, es Historia real. Ninguna delirante alquimia verbal puede anular esta verdad de Perogrullo. Sin embargo, el Ecumenismo irenista conciliar logró oscurecer esta verdad tan clara, como otras…

Recordemos que el verdadero Ecumenismo es traer a la Iglesia Católica, la única verdadera a los herejes, cismáticos y descarriados.

Recordemos, para puntualizar hechos que prueban hasta donde llegó la manía conciliar de obliterar y tergiversar la historia y la Verdad de la Revelación, de cara al Ecumenismo irenista, lo que las Grandes Intercesiones de la Misa Católica (establecida por San Pío V de manera definitiva y universal bajo Anatema solemne para el que la cambiara) reza en la Oración Universal del Viernes Santo:

POR LA CONVERSIÓN DE LOS JUDÍOS

Oremos también por los pérfidos judíos, para que Dios Nuestro Señor quite el velo de sus corazones, a fin de que también ellos reconozcan a Nuestro Señor Jesucristo.

Oremos:

Oh Dios, que tampoco rechazas de tu misericordia a los pérfidos judíos: oye nuestras preces, que elevamos por la obcecación de aquel pueblo, para que reconociendo la luz de tu Verdad, que es Cristo, sean extraídos de sus tinieblas…

San Pío V no inventó; recogió tradiciones antiguas desde los Apóstoles y las recodificó y configuró en la Misa Católica Tridentina definitiva.

Es decir, para la Iglesia, los judíos son pérfidos…hasta el II Concilio Vaticano y su post concilio; período en que algún portento maravilloso no solo los libra de la culpa de su perfidia, sino que los vuelve Hermanos Mayores y adorando el mismo Dios que nosotros…Un portento maravilloso, no milagro de Dios, naturalmente, sino alquimia verbal espúrea y mendaz, de cara a la nefasta política ecuménica conciliar…

Otro tanto sucedió con los musulmanes, que fueron una verdadera plaga apocalíptica -y lo son mas que nunca-  para el cristianismo. Por su libro sagrado, el Corán, que trata de perros a los católicos y manda a subyugar y conquistar a sangre y violencia, murieron cientos de miles de mártires cristianos en mil doscientos años.

Pero resulta que por ese portento maravilloso que mencionamos, se han convertido también de golpe, en adoradores del mismo Dios que nosotros. Tan tierna es su cercanía….que su libro mereció un Ósculo Solemne de parte de Juan Pablo II….

Uno reflexiona….que Dios tan extraño tenemos nosotros y los musulmanes…a ellos los manda a conquistarnos y matarnos….imponernos su religión bárbara y abdicar de la nuestra, la Revelada por Cristo….que Dios tan extraño…

En fin, maravillas conciliares.

Recordemos también que el texto de las Grandes Intercesiones fue modificado por Benedicto XVI suavizando y licuando el original, para la Misa rito extraordinario hecha en ámbito conciliar. En aras del Ecumenismo…una mas…

No creemos necesario abonar todo esto con citas Escriturales, Tradicionales y Magisteriales. Es muy fácil encontrar hoy todo a mano.

Recordemos también nada mas, mas allá de las advertencias de Cristo, la Parábola de la Higuera estéril, la maldición sobre la higuera sin frutos, el Discurso de San Pedro post Pentecostés, donde inculpa clara y meridianamente a los judíos por la muerte de Cristo. Y no solo a la casta religiosa, sino a todos en general. Y los llama a convertirse, arrepentirse aceptando la Fe de Cristo. El Discurso es muy claro.

Luego San Pablo, al encontrarse con una cerril necedad, y no solo necedad, sino perfidia conspirativa y oposición maligna a su misión, sacude el polvo de sus pies contra los judíos y decide dirigirse a la gentilidad.

Vayamos a la pertinente Parábola de la Higuera Estéril:

Tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló. Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutilizar  también la tierra? Él entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone. Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después” (Lucas 13:6-9).

La parábola de la Higuera Estéril, nos dice que esos tres años que se esperó fruto de ella y no se obtuvo, fueron los tres años de vida pública de Cristo, en que los judíos obstinadamente lo rechazaron en bloque -salvo quienes ya sabemos- y ese año adicional que se le da para abonar y regar, es el tiempo de los Hechos de los Apóstoles, en el cual San Pedro y San Pablo harán el ´-ultimo esfuerzo, decidido por la Misericordia de Dios para llamarlos a la conversión; terminado el tal período, la higuera sin fruto, será cortada. Y de hecho lo fue. Han quedado desgraciados; sin la Gracia de Dios, hasta que se conviertan nuevamente en las cercanías del Fin, de la Parusía del Señor. Esto también es verdad y hay que decirlo. Lo afirma proféticamente San Pablo y el mismo Señor cuando dice:

No me volverán a ver hasta que digan Bendito el que viene en nombre del Señor

Pero también les espeta esta siniestra profecía:



Yo vengo en Nombre de mi Padre y no me aceptan; otro vendrá en su propio nombre, y a ese lo aceptarán…

Hay cierta concordancia en Padres, Santos y Doctores, de que ese otro es el Antricristo, y los judíos serán algo así como su guardia de corps

Pero bueno, Dios no abandonará a su pueblo elegido: a los que se conviertan de él. Repitámoslo: una parte de Israel se convertirá cuando la apostasía de la gentilidad llegue al culmen. Así lo vieron muchos Padres y santos.

Entonces, apuntamos a la verdad de que la misericordia de Dios es ciertamente muy grande, pero su justicia no claudica jamás. Los judíos no se convirtieron para nada en la época conciliar. El acto de erigirlos en Hermanos Mayores, disculpados de su Deicidio; afirmar que adoran el mismo Dios que nosotros, no tiene ninguna base teológica ni doctrinal, ni histórica; va frontalmente contra toda razón, revelación, Doctrina, historia y sentido común; es una mera muestra de buenismo ingénuo, insensato, y rechazo de la Verdad revelada, típica de la mentalidad conciliar, en aras de una utópica concepción irenista inmanente.

Hoy el Papa Francisco ya sostiene públicamente que los judíos no necesitan convertirse….En fin. Desprecio absoluto de la Fe y la Verdad revelada.

Recordemos por último, para terminar, que quien reza con herejes, hereje es, se ha dicho.

Juan Pablo II ha rezado escandalosamente en Asís con gente de religiones que ni siquiera era monoteísta, ha besado el Corán; Benedicto XVI ha seguido con esa tónica indiferentista desaforada; ambos han rezado en el muro de los lamentos….de una religión deicida e impenitente…que sigue sin aceptar a Cristo..





SANTOS PADRES

Algunas citas de los Santos Padres sobre el Evangelio de hoy.

San Gregorio, in evang. hom. 39

Lloró, pues, el piadoso Redentor la destrucción de aquella pérfida ciudad, las desgracias que ella misma ignoraba habrían de venirle. Por esto añade: "¡Ah si tú conocieses siquiera!" llorarías con amargura, la que ahora tanto te alegras, porque desconoces lo que te amenaza. Por esto añade: "Siquiera en éste tu día", etc. Como en aquel día se había consagrado a todos los goces materiales, tenía todo lo que podía procurarle la paz. Manifiesta después cómo los bienes presentes hacen su paz, cuando añade: "Mas ahora está encubierto a tus ojos"; porque si los males que la amenazan no estuviesen ocultos a los ojos de su corazón, no se alegraría tanto por las prosperidades presentes; por esto añade la pena que lo amenaza, cuando dice: "Porque vendrán días contra ti".



San Cirilo

"¡Ah si tú conocieses!" No eran dignos de comprender las Sagradas Escrituras divinamente inspiradas, que refieren el misterio de Cristo. En efecto, cuantas veces se lee a Moisés, un velo cubre su corazón para que no vean que todo se ha cumplido en Jesucristo, que como verdad hace huir las sombras; y como no conocían la verdad, se hicieron indignos de obtener la salud que mana de Jesucristo. Por esto sigue: "Siquiera en éste tu día", etc.



San Gregorio, in evang. hom. 39

Nuestro Redentor no cesa de llorar por sus escogidos cuando ve caer en el mal a los que poseían la virtud; porque si éstos conociesen la condenación que les espera, se llorarían a sí mismos con las lágrimas de los escogidos. El hombre de inclinaciones malas tiene aquí su día, que goza por breve tiempo, y se complace en las cosas temporales disfrutando de cierta paz; por esto huye de prever el porvenir, para que no se turbe su alegría presente. Por esto sigue: "Mas ahora está encubierto a tus ojos", etc.

San Gregorio, in evang. hom. 39

Después de haber predicho los males que habían de venir, se introdujo a continuación en el templo para arrojar de allí a los que vendían y compraban, dando a conocer que la ruina del pueblo venía principalmente por culpa de los sacerdotes. Por esto dice: "Y habiendo entrado en el templo comenzó a echar fuera a todos los que vendían y compraban en él", etc.



San Cirilo

Había en el templo una multitud de mercaderes que vendían animales para ofrecer los sacrificios que debían celebrarse, según estaba prescrito en la ley. Pero ya había venido el tiempo en que debía desaparecer la sombra y brillar la verdad en Jesucristo; por esto Jesucristo, que era adorado a la vez que su Padre en el templo, ordenó que se enmendasen los ritos de la ley y que se convirtiese el templo en casa de oración. Por esto añade: "Diciéndoles: Escrito está, mi casa", etc.



Teofiactus

Esto también lo hizo el Señor al principio de su predicación, como cuenta San Juan; y ahora lo repite para hacer más inexcusable la culpabilidad de los judíos, que no se habían enmendado con su primera lección.



San Gregorio, ut sup

En sentido místico puede decirse, que así como el templo de Dios se encuentra en la ciudad, así en el pueblo fiel se encuentra la vida de los religiosos. Y muchas veces sucede que algunos toman el hábito religioso, y mientras llenan las funciones de las sagradas órdenes, hacen del ministerio de la santa religión un comercio de asuntos terrenales. Los que venden en el templo son los que ponen a precio de dinero lo que a cada uno le corresponde por derecho; porque el que pone a precio la justicia, la vende. Y los que compran en el templo son aquellos que mientras no quieren pagar a su prójimo lo que es justo, y no hacen aprecio de cumplir lo que por derecho es debido, una vez que han premiado a sus patronos compran el pecado.





NOTAS







SAN LORENZO, DIÁCONO Y MÁRTIR, I CLASE, ROJO

Comentarios litúrgicos para la fiesta de San Lorenzo, diácono y mártir.
Oh Roma, alguna vez madre de los dioses falsos, pero ahora Novia de Cristo, ¡es a través de Lorenzo que eres victoriosa! Has conquistado monarcas soberbios y has sometido naciones enteras a tu imperio; pero aunque conquistaste el barbarismo, tu gloria estaba incompleta hasta que derrotaste a los ídolos impuros. Ésta fue la victoria de San Lorenzo, una lucha sangrienta pero no turbulenta, como aquella otra de San Camilo o del César; fue el combate de la fe, donde el yo se inmola y la muerte vence a la muerte misma.
¿Qué palabras, que alabanzas serán suficientes para celebrar tal muerte? ¿Cómo puedo alabar dignamente tan gran martirio? Así comienza el sublime poema de Prudencio, escrito un poco más de un siglo después del martirio del saanto. En esta obra, el poeta ha preservado las tradiciones existentes en su época, cuando el nombre del diácono romano era tan ilustre.
Casi al mismo tiempo San Ambrosio, con su irresistible elocuencia describía la reunión de Sixto y su diácono mientras se dirigían al martirio. Pero, antes de Ambrosio y Prudencio, el Papa San Dámaso documentó la victoria de la fe de Lorenzo.
En sus majestuosas y monumentales inscripciones, Roma era espléndida en sus demostraciones de honor hacia el paladín que había rezado por su liberación mientras yacía sobre el acero al rojo vivo. Insertó su nombre en el Canon de la Misa, y además celebró el aniversario de su nacimiento al cielo con tanta solemnidad como la de los apóstoles, y con los mismos privilegios de un Virgilio o un Octavio.
Ha sido teñida con la sangre de muchos otros testigos de Cristo, sin embargo, Roma le agradece de forma especial a San Lorenzo, cada uno de los puntos relacionados con él ha sido honrado con una iglesia. Entre todos estos santuarios dedicados a él, el que contiene el cuerpo del mártir sigue en importancia a las iglesias de San Juan de Letrán, Santa María en la Esquilina, San Pedro en el Vaticano y San Pablo en la vía Ostiense.
San Lorenzo extramuros completa el número de las cinco grandes basílicas que conforman el apéndice y posesión exclusiva del Pontífice Romano. Representan a los patriarcados de Roma, Alejandría, Antioquía, Constantinopla y Jerusalén, donde el mundo queda dividido, y expresa la jurisdicción universal e inmediata de los obispos de Roma sobre todas las iglesias. Es así que a través de San Lorenzo la Ciudad Eterna se completa, y demuestra ser el centro del mundo y la fuente de todas las gracias. Así como San Pedro y San Pablo constituyen las riquezas, no sólo de Roma, sino de todo el mundo, así también San Lorenzo es llamado la gloria del mundo, pues él personificó la valentía del martirio. 
En San Lorenzo, parece que la lucha y la victoria del martirio llegan a su punto máximo; aunque es verdad que las persecuciones se renovaron al siglo siguiente, dando un gran número de víctimas, su triunfo es considerado el golpe final al paganismo.
"El demonio," dice Prudencio, "luchó ferozmente con el testigo de Dios, pero quedó herido y postrado para siempre. La muerte del mártir de Cristo dio el golpe final a la idolatría, y desde ese día Vesta no pudo evitar que su templo quedara abandonado. Senadores ilustres y sacerdotes de Luperco, veneran las tumbas de los apóstoles y los santos. Vemos a los patricios y matronas de las más nobles familias postrarse frente a Dios. El pontífice de los ídolos, cuya frente estaba ceñida con el cinto sagrado, ahora muestra la Cruz, y la virgen vestal Claudia visita el santuario. Oh Lorenzo."
No es de sorprender que la solemnidad de este día lleve la alegría triunfante de la ciudad de las siete colinas al universo entero.
"Así como es imposible que Roma se oculte," dice San Agustín, "igual de imposible es ocultar la corona de Lorenzo."
Tanto en el oriente como en el occidente, se han construido iglesias en su honor; y a cambio, como atestigua el obispo de Hipona, los favores que ha conferido son incontables, y demuestran la grandeza de su poder con Dios; ¿existe acaso alguien que se haya dirigido a él sin ser escuchado? Que en la devoción con que se celebra el triunfo de San Lorenzo en todo el mundo, reconozcamos que es agradable a Dios honrar, con todo el fervor de nuestras almas, el nacimiento para el cielo del mártir que con sus radiantes flamas ha difundido la gloria de su victoria sobre toda la Iglesia.
Debido a la pureza sin mancha de su alma, que lo convirtió en un verdadero levita, y por la plenitud de su fe que le ganó la palma del martirio, es apropiado que honremos a San Lorenzo casi del mismo modo que a los apóstoles.

FUENTE: FSSPX 

viernes, 9 de agosto de 2019

QUE DEBE PENSARSE SOBRE EL II CONCILIO VATICANO


El Concilio Vaticano II fue una reunión de los dos mil quinientos obispos de todo el mundo durante cuatro sesiones, desde octubre de 1962 a diciembre de 1965. El Papa Juan XXIII, en su alocución de apertura al Concilio (11-10-1962) declaró que su finalidad era que la fe católica se conservase y enseñase, pero que se enseñase en el lenguaje del hombre moderno con un magisterio "de carácter prevalentemente pastoral", sin recurrir a condenaciones, sino haciendo un llamamiento a todos los pueblos. El Papa Pablo VI concuerda con su predecesor: el Concilio Vaticano II
fue un acontecimiento importantísimo porque (…) ante todo buscó las necesidades pastorales y, alimentándose en la llama de la caridad, hizo un gran esfuerzo para llegar no sólo a los cristianos todavía separados de la comunión con la Santa Sede, sino también a toda la familia humana" (breve de clausura, 08-12-1965).

Las enseñanzas del Concilio y su interpretación por Roma

Con tales ideales, no es de extrañar que encontremos la enseñanza católica presentada de forma débil (sin definiciones ni condenas), confusa (sin terminología técnica ni escolástica) y unilateral (para atraer a los no católicos). Toda esa enseñanza vaga y ambigua, que ya es liberal en su método, sería interpretada en su verdadero sentido liberal después del Concilio.
Veamos algunos ejemplos de cómo interpreta Roma las enseñanzas conciliares.
a) Sacrosanctum Concilium1: debe insistirse en la liturgia de la Palabra (n. 9), en los aspectos de la Misa como banquete (n. 10), en la participación activa del pueblo (nn. 11 y 14), y por tanto en la lengua vernácula (nn. 36 y 54); el resultado es la Nueva Misa (cfr. C5).
b) Unitatis Redintegratio2: los católicos deben orar con los protestantes (nn. 4 y 8); el resultado es la hospitalidad eucarística.
c) Sacrosanctum Concilium3: deben revisarse los ritos y fórmulas de la penitencia (n. 72), y la Extremaunción debe convertirse en una Unción de Enfermos (nn. 73 y 75); el resultado son la confesión cara a cara y las absoluciones generales, y en el sacramento de la Extremaunción una nueva materia, una nueva forma y un nuevo sujeto (los enfermos que no están en peligro de muerte).
d) Lumen Gentium4: la Iglesia de Cristo subsiste en (no es) la Iglesia Católica (n. 8); el resultado es que también se encuentra en los “hermanos separados” (Ut unum sint, n. 11).
e) Unitatis Redintegratio5: la Iglesia de Cristo tiene hermanos separados en “Iglesias” [sic] separadas (n. 3), que deben ser como hermanas (n. 14); el resultado es considerar que todos los bautizados pertenecen a la Iglesia de Cristo (Ut unum sint, n. 42), y por tanto no hay necesidad, por ejemplo, de convertir a los ortodoxos.
f) Optatam Totius6: los seminaristas deben conocer la filosofía moderna y el progreso de la ciencia (n. 15), la psicología y la sociología (n. 20); el resultado es que se fo­men­ta el estudio en universidades seculares, pero no el del tomismo, y aparecen espiritualidades “abiertas”, moralidad subjetiva, etc.
g) Gaudium et Spes7: se identifica el matrimonio con el «amor conyugal» (nn. 48 y 50), la Iglesia renuncia a todos los privilegios que le otorgaba el Estado (n. 76), y desea una autoridad mundial (n. 82); el resultado es, respectivamente, el fiasco de las nulidades matrimoniales, que la religión católica deja de ser religión de Estado en todo el mundo, y que se presta un pleno apoyo a la Organización de Naciones Unidas.
El mismo esquema podríamos repetir con todas las innovaciones aprobadas.

Los errores doctrinales del Concilio

Lo que es aún más grave: el Concilio fue secuestrado por los elementos liberales de la Iglesia, quienes desde el principio consiguieron el rechazo de los esquemas preparatorios preconciliares confeccionados para su discusión, y los sustituyeron por otros esquemas progresistas redactados por sus propios “expertos”. (Los liberales también consiguieron introducir a sus miembros en las comisiones.) Los nuevos esquemas, aprobados como decretos, constituciones y declaraciones del Concilio, contienen, más o menos explícitamente, errores doctrinales por los cuales los liberales habían sido condenados en el pasado.
Tomemos como ejemplo los siguientes pasajes del Concilio y comparémoslos con la doctrina católica:
a) Gaudium et Spes8: el hombre es "la única criatura terrestre a la que Dios ha amado por sí misma" (n. 24), idea opuesta a "todo ha hecho  Yahveh para su fin" (Prov. 16, 4);  "todos los bienes de la tierra deben ordenarse en función del hombre" (n. 12), sin mencionar que la finalidad es servirle de ayuda para salvar su alma; "el Hijo de Dios con su encarnación se ha unido en cierto modo con todo hombre" (n. 22), cuando el Concilio de Éfeso habla de que Dios asumió una naturaleza humana individual (Denz. 114); "la naturaleza humana (…) ha sido elevada también en nosotros a dignidad sin igual" (n. 22), en vez de "algo menor le hiciste que los ángeles" (Sal. 8, 6); habla de "la excelsa dignidad de la persona humana" (n. 26), que sólo existe en quienes viven honestamente (Ap. 3, 4); y afirma "sus derechos y deberes universales e inviolables" (n. 26), cuando a quien desperdicie sus talentos les serán arrebatados (Lc. 19, 24).
b) Dignitatis Humanae9: "este Concilio Vaticano declara que la persona humana tiene derecho a la libertad religiosa. Esta libertad consiste en que todos los hombres han de estar inmunes de coacción (…) de cualquier potestad humana, y esto de tal manera, que en materia religiosa ni se obligue a nadie a obrar contra su conciencia ni se le impida que actúe conforme a ella (…) dentro de los límites debidos (…) Este derecho de la persona humana a la libertad religiosa ha de ser reconocido en el ordenamiento jurídico de la sociedad, de forma que llegue a convertirse en un derecho civil" (n. 2); sin embargo, la doctrina católica condena las siguientes proposiciones: "la libertad de conciencia y de cultos es un derecho libre de cada hombre, que debe ser proclamado y garantizado legalmente en todo Estado bien constituido (…) el mejor gobierno es aquél en el que no se reconoce al poder político la obligación de reprimir con sanciones penales a los violadores de la religión católica, salvo cuando la tranquilidad pública así lo exija" (Pío IX, Quanta Cura, n. 3).
c) Unitatis Redintegratio10: "el espíritu de Cristo no rehuyó servirse de ellas [de las iglesias y comunidades separadas] como de medios de salvación" (n. 3).
d) Ad Gentes11: "promuévase la acción ecuménica de forma que (…) los católicos colaboren fraternalmente con los hermanos separados (…) en la común profesión posible de la fe en Dios y en Jesucristo delante de las naciones" (n. 15).
e) Nostra Aetate12: "la Iglesia Católica no rechaza nada de lo que en estas religiones [no cristianas] hay de santo y verdadero. Considera con sincero respeto los modos de obrar y de vivir" (n. 2), mientras que las Sagradas Escrituras dicen que "todos los dioses de los pueblos son diablos" (Sal. 95, 5) y "no aprenderás a imitar las abominaciones de aquellas naciones" (Deut. 18, 9).
f) Lumen Gentium13: "el orden de los obispos (…) junto con su Cabeza, el Romano Pontífice, y nunca sin esta cabeza, es también sujeto de la suprema y plena potestad sobre la universal Iglesia" (n. 22); y "la consagración episcopal, junto con el oficio de santificar, confiere también el oficio de enseñar y regir" (n. 21), contra la doctrina de la Iglesia según la cual "la dignidad episcopal depende inmediatamente de Dios en cuanto al poder de orden, y de la Sede Apostólica en cuanto al poder de jurisdicción" (Pío VI, Deessemus Nos).
El  Concilio mismo anima las tendencias liberales (y su impulso se convertirá en la política vaticana postconciliar) y se separa de la enseñanza católica tradicional. Pero no tiene autoridad para ninguna de las dos cosas. Nuestra posición debe ser:
nos negamos y nos hemos negado siempre a seguir a la Roma de tendencia neomodernista y neoprotestante que se manifestó claramente en el Concilio Vaticano II y después del Concilio en todas las reformas que de él surgieron".
Y en torno a esas tendencias neomodernistas gira todo el Concilio.

¿Fue infalible el Concilio Vaticano II?

No por razón del magisterio extraordinario, puesto que rechazó definir. El mismo Papa Pablo VI, en audiencia del 12-01-1966, dijo que «había evitado proclamar de forma extraordinaria dogmas dotados de la nota de infalibilidad».
Ni por razón del magisterio universal ordinario, porque éste consiste en la maravillosa uniformidad de las enseñanzas de los obispos dispersos por todo el mundo (y no cuando están reunidos, en que pueden ser objeto de grupos de presión) y no es un poder para definir, sino para ratificar lo que siempre se creyó. La universalidad en cuestión no es sólo de lugar (todos los obispos) sino también de tiempo (siempre).
Ni por razón del magisterio simplemente auténtico, porque el objeto de todo magisterio es el depósito de la fe, que debe ser santamente custodiado y fielmente expuesto  (Vaticano I, Denz. 1836), y no la adopción como doctrina católica de "los mejores valores de dos siglos de "cultura liberal"», aunque hayan sido “purificados” (Card. Ratzinger, Gesù, nov. 1984, pág. 72; cfr. Gaudium et Spes, nn. 11 y 44).
Y así, este Concilio fue “ecuménico” más en el sentido moderno de apelar al sentimiento religioso de todos los pueblos, que en el sentido tradicional de representar a toda la Iglesia docente.

 FUENTE: FSSPX

jueves, 8 de agosto de 2019

SAN JUAN MARÍA VIANNEY, CONFESOR




San Francisco de Sales decía que se puede ser mártir, no solo al confesar a Dios ante los hombres, sino también al confesar a los hombres ante Dios. Evocamos gustosamente estas palabras al contemplar al Santo Cura de Ars, incansablemente fiel a su confesionario, donde, desde toda Francia e incluso otros lugares, las almas pecaminosas y angustiadas acudían a buscar la luz y la paz.

A este largo suplicio, que duraba días enteros y se alargó por muchos años, el santo agregó el de los ayunos y las vigilias que alimentaron una oración continua. Así, habiéndose convertido en hostia con Cristo, mereció primero la conversión de su apática parroquia, y luego la de muchos pecadores que acudían a él desde los lugares más remotos.

La figura de San Juan Vianney (1786-1859) brilla por su simplicidad, su pobreza y su desapego extremo de las cosas de este mundo. Desprovisto de grandes capacidades intelectuales, rebosaba de fe y celo pastoral. Su solicitud y su juicio recto y seguro lo convierten en el ideal y modelo de los buenos sacerdotes: él es el santo Cura de Ars.

Dios lo glorificó con el don de los milagros; y cuando, cansado por la fatiga y las austeridades, San Juan Bautista Vianney entregó su alma a Dios, no dejó de hacer sentir su influencia benéfica y saludable sobre las almas, y especialmente sobre el clero parroquial.

Beatificado por San Pío X, el Papa Pío XI lo canonizó en 1925 y estableció la fiesta del Santo Cura de Ars en el calendario de la Iglesia universal en 1928. Al año siguiente, lo proclamó Patrono Celestial de todos los párrocos y de los sacerdotes a cargo de las almas en todo el mundo.

"Oh Dios todopoderoso y misericordioso, que hiciste a San Juan María admirable por su celo pastoral, continua y ardiente penitencia: haz que, con su ejemplo e intercesión, podamos ganar para Cristo las almas de nuestros hermanos y alcanzar eternamente con ellos la vida eterna. Por Nuestro Señor". (Oración de la Misa)


miércoles, 7 de agosto de 2019

LA NUEVA RELIGIÓN CONCILIAR FUNCIONAL A LA REVOLUCIÓN

Es duro y escandaloso.

Pero desde dentro de la Iglesia, a partir del II Concilio Vaticano se ha inventado otra religión humanista, modernista e inmanente que reemplaza a la de Cristo, y es funcional a la Revolución, al Nuevo Orden Mundial, según lo demanda el Sistema.....los vientos del mundo...

Se ha destronado diplomáticamente a Cristo de su Reinado en la Tierra y se le ha entregado la corona al César, al Leviathán.

Lo terriblemente escandaloso es que esto fue asumido por un Magisterio funcional a la Revolución anticristiana.

Todo con pátina de aggiornamiento, actualización, modernización, puesto a punto de la Iglesia con los vientos del mundo y las ideas modernas... Enseguida alguno con ánimo de disculpar o diluir la responsabilidad al II Concilio objetará que la infiltración viene de lejos. Si; la infiltración viene de lejos, pero la abdicación Magisterial, que constituye el punto de inflexión en la historia de la Iglesia, viene desde el II Concilio Vaticano, sus textos y su nuevo culto.

SAN CAYETANO, CONFESOR, III CLASE





San Cayetano
Presbítero
Cofundador de los Clérigos Regulares Teatinos

(1480 - +1547) Fiesta: 7 de Agosto.

Su papel fue importantísimo en la auténtica reforma católica. Contemporáneo a Lutero.

De sus cartas: Cristo habite por la fe en nuestros corazones

Nació en Vicenza el año 1480. Estudió derecho en Padua y, después de recibida la ordenación sacerdotal, instituyó en Roma la sociedad de Clérigos regulares o Teatinos, con el fin de promover el apostolado y la renovación espiritual del clero. Esta sociedad se propagó luego por el territorio de Venecia y el reino de Nápoles. San Cayetano se distinguió por su asiduidad en la oración y por la práctica de la caridad para con el prójimo. Murió en Nápoles el año 1547.


Su padre, el Conde Gaspar de Thiene y su madre María di Porto. El padre murió cuando los dos hermanos eran muy pequeños. Su piadosa madre dio a sus hijos un admirable ejemplo.

Cayetano estudió 4 años en la Universidad de Padua donde se distinguió en la teología y se doctoró en derecho civil y canónico en 1504. Fue nombrado senador en Vicenza.

Estaba, sin embargo, decidido a seguir los estudios sacerdotales. Se trasladó a Roma en 1506. Decía que Dios le llamaba a realizar una gran obra. Al poco tiempo fue nombrado secretario privado del Papa Julio II. Ayudaba al Papa a escribir las cartas apostólicas. Conoció de cerca a cardenales y prelados.

El Papa muere en 1513 y Cayetano decide no continuar en el cargo. Se preparó durante 3 años para ser sacerdote. Fue ordenado en 1516, a los 36 años. Celebra su primera misa y queda sobrecogido por el don del que no se considera digno.

Funda en Roma la "Cofradía del Amor Divino", una asociación de clérigos que se dedicaba a promover la gloria de Dios. Tuvo su primera experiencia pastoral en la parroquia de Santa María de Malo, cerca de Vicenza; luego se dedicó a cuidar los santuarios esparcidos por el monte Soratte.

Ingresó en el oratorio de San Jerónimo que tenía los mismos fines que la cofradía del Amor Divino, pero incluía a laicos pobres. Sus amigos se molestaron mucho por eso, porque consideraban que aquello era indigno para un hombre de gran alcurnia como él. A Cayetano no le importó. Ayudaba y servía personalmente a los pobres y enfermos de la ciudad y atendía a los pacientes de las enfermedades repugnantes.

Cayetano se preocupaba mucho por el bien espiritual de su congregación. Solía decir: "En el oratorio rendimos a Dios el homenaje de la adoración, en el hospital le encontramos personalmente".

Fundó otro oratorio en Verona. Se trasladó a Venecia en 1520, siguiendo el consejo de su confesor, Juan Bautista de Crema, un dominico santo y prudente. Se alojó en el hospital de la ciudad y siguió la misma forma de vida. Se le consideraba fundador principal del hospital por todos los regalos que hizo.

La Eucaristía

Implantó la bendición con el Santísimo Sacramento y promovió la comunión frecuente, en los 3 años que vivió en Venecia. Escribió: "No estaré satisfecho sino hasta que vea a los cristianos acercarse al Banquete Celestial con sencillez de niños hambrientos y gozosos, y no llenos de miedo y falsa vergüenza".

La cristiandad pasaba por un periodo de crisis. La corrupción debilitaba a la Iglesia. Cayetano era uno de los que más imploraban la verdadera reforma de vida y de costumbres dentro de la Iglesia. Repetía a menudo: "Cristo espera, ninguno se mueve".

Fundador

San Cayetano regresó a Roma para hablar de la reforma con los miembros de la Cofradía del Amor Divino en 1523, en compañía del obispo de Teato Giampietro Carafa, de Bonifacio Colli y de Pablo Consiglieri. No solo predicó la reforma, sino la llevó a cabo fundando con sus tres compañeros una orden de Clérigos Regulares que tomasen como modelo la vida de los Apóstoles. La llamaron "Ordo Regularium Theatinorum" o Congregación de los Teatinos (el nombre de padres teatinos viene del episcopado de "Teate Marrucinorum" ), y tenía como finalidad principal la renovación del clero.

Clemente VII aprobó la fundación el 14 de septiembre de 1524. Cayetano renuncia a todos sus bienes y Carafa a los 2 episcopados de Brindis y de Chieti.

Los 4 primeros miembros visten sus hábitos religiosos y hacen los votos en San Pedro, ante un delegado pontificio. Carafa es nombrado superior general de la orden. Aparte de la renovación del clero, sus otros objetivos eran la predicación de la sana doctrina, el cuidado de los enfermos y la restauración del uso frecuente de los Sacramentos.

Los seguidores no eran muchos. A los 4 años, en 1527, cuando la orden tenía 12 miembros, el ejercito saqueó la ciudad, la casa fue destruida y ellos escaparon a Venecia. En 1530 San Cayetano sucede a Carafa en el cargo de superior. Por su humildad, lo hace con renuencia.

Trabaja enérgicamente por la reforma del clero. En 1533, Carafa fue elegido superior general por segunda vez. Cayetano es enviado a Verona, donde recibe oposición a sus reformas.

Viaja a Nápoles para fundar una casa de su orden. Recibe una casa donada por el conde de Oppido y rechaza otros terrenos. El conde alega que los napolitanos no eran tan ricos y generosos como los venecianos a los que San Cayetano le responde: "Tal vez tengáis razón, pero Dios es el mismo en ambas ciudades. Dios está en Nápoles como en Venecia".

Se quedó en Nápoles donde había mas trabajo. La ciudad mejoró notablemente gracias a las prédicas y el trabajo apostólico del santo, que en ocasiones tuvo que enfrentarse con laicos y religiosos que predicaban el calvinismo, el luteranismo y otros errores.

Fundó con el Beato Juan Marinoni los "Montes de Piedad" para liberar de la miseria a los pobres y marginados. Esta obra fue aprobada poco antes del Concilio de Letrán. En sus últimos años de vida abrió hospicios para ancianos y fundó hospitales.

Cae enfermo en el verano de 1547. Los médicos le aconsejan poner un colchón sobre su cama de tablas, el respondió: "Mi salvador murió en la cruz; dejadme pues, morir también sobre un madero".

Murió en Nápoles a la edad de 77 años, el domingo 7 de agosto de 1547.

Ocho años después de su muerte, el teatino Carafa fue elegido Papa, con el nombre Pablo IV, un auténtico reformador, aunque su pontificado fue muy impopular.

Cayetano fue canonizado en 1671 después que la comisión encargada terminara de examinar rigurosamente los numerosos milagros.
San Cayetano, ruega por nosotros, para que imitemos tu amor por Cristo, por la Iglesia y por los pobres. 

FUENTE, ACÁ


lunes, 5 de agosto de 2019

TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR, II CLASE

San Mateo 17:

"1. Seis días después, toma Jesús consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los lleva aparte, a un monte alto." "2. Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. 3. En esto, se les aparecieron Moisés y Elías que conversaban con él. 4. Tomando Pedro la palabra, dijo a Jesús: «Señor, bueno es estarnos aquí. Si quieres, haré aquí tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» 5. Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y de la nube salía una voz que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle.»""6. Al oír esto los discípulos cayeron rostro en tierra llenos de miedo. 7. Mas Jesús, acercándose a ellos, los tocó y dijo: «Levantaos, no tengáis miedo.» 8. Ellos alzaron sus ojos y ya no vieron a nadie más que a Jesús solo. 9. Y cuando bajaban del monte, Jesús les ordenó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos.»" 


La transfiguración del Señor muestra los misterios últimos de la Fe, y  tiene como propósito sostener con la Esperanza trascendente a los apóstoles predilectos, ante el escándalo de la Pasión y Muerte del Señor que se avecina.
El Señor les muestra su Gloria, su Divinidad, su Eternidad, en la medida que lo podían asimilar. Recordemos las consoladores revelaciones del Apóstol San Juan en su Carta:

Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. Pero sabemos que cuando El se manifieste, seremos semejantes a El porque le veremos como El es.

Luego ellos, fortalecidos lo suficiente, sostendrían a los demás en el difícil trance. 

El Maestro; el que hacía milagros, resucitaba muertos, echaba demonios, hacía caminar a los paralíticos, hablar a los mudos, ver a los ciegos....también calmaba tormentas en el mar...Sería  traicionado por uno de los suyos y entregado a los judíos; estos presionarían al vacilante y tibio Pilato y lograrían arrancarle una condena a regañadientes; sería burlado, humillado, vapuleado, azotado, y sería ajusticiado a la manera romana entre dos delincuentes.
Un golpe durísimo a fe incipiente y débil de los pobres discípulos.
Entonces el Señor muestra que la Esperanza -la certeza de los bienes eternos, la felicidad indefectible que es ante todo el Señor mismo en su Gloria, sostiene en las pruebas de la vida.


El Padre se expresa en la voz eterna que hace caer rostro en tierra a los discípulos;


 Este es mi Hijo, el Amado, en quien tengo puesta mi complacencia;

 el Espíritu en la nube  -el Espíritu Santo vendrá sobre tí, y el Poder del Señor te cubrirá con su sombra....recordemos...- y el Señor transfigurado. La teofanía y epifanía de la Santísima Trinidad para mostrar a sus predilectos quien realmente es, y sostenerlos.


Moisés y Elías se aparecen y hablan con Jesús. Esto quiere significar que la Ley y los Profetas apuntan a Cristo: el Antiguo Testamento anuncia a Cristo.


Por último, el Padre nos ordena: Escúchenlo!. Esa es nuestra primera obra: Escuchar al Señor en su Palabra y serle fiel siendo fiel a su Palabra. Esa Palabra que custodia la Iglesia, que es vivida en su Tradición -la otra fuente de la Revelación- e interpretada por el Magisterio.

La Transfiguración del Señor debe alentarnos a pedir el fortalecimiento de la Esperanza sobrenatural y trascendente -que no se debe confundir con optimismo- para que levantados por ella sobrevolemos las asperezas, pruebas y tribulaciones de esta vida. Sin la visión que la Esperanza nos da de los bienes futuros, del gozo de la eternidad en el Seno del Señor, nada realmente bueno en el orden a la salvación se puede hacer acá abajo. Porque todo lo que hacemos debe apuntar a lo alto: anuncio, denuncia, testimonio de vida, caridad fraterna...Todo debe tener como meta al Señor mismo.
La esperanza ultraterrena, lejos de alienar al hombre de las realidades terrestres, por el contrario, le da la capacidad de verlas en su real valor, con la mirada de Dios, de manera que puede actuar sobre ellas y usar de ellas con verdadera eficacia contribuyendo a su último fin: la Salvación eterna.





ROMA PRETENDE QUE LA FSSPX NO ROMPA "LA COMUNIÓN"...PERO COMUNIÓN EN QUE?

"LOS LEFEBVRISTAS ROMPEN LA COMUNIÓN CON PEDRO; ES INACEPTABLE BAJO TODO PUNTO DE VISTA!" afirman neocones apologetas MK-Ultra hip...